Por Juan Carlos Samper, fundador de Hepteon
Un embudo de marketing es el camino que recorre una persona desde que descubre tu negocio hasta que te paga, y sirve para una sola cosa práctica: saber qué pedirle a cada visita según el punto del camino en el que está. A quien acaba de conocerte le pides que se quede y lea; a quien está comparando, que te ponga en su lista y te deje un dato; a quien ya decidió, una sola acción fácil. La mayoría de las webs que no venden se equivocan justo ahí: le piden lo mismo a todo el mundo.
Esta guía ordena tu web según el embudo de marketing y te dice qué contenido, qué llamada a la acción y qué métrica corresponde a cada etapa. Para no repetir lo que dicen todas las guías, la apoyamos en tres cosas que se pueden comprobar: nuestro propio caso, con nombre y cifras; lo que encontramos en tres webs auditadas en octubre de 2026; y cuatro casos publicados de España, México y Japón, cada uno con su fuente. Ninguno de esos casos es de Colombia y lo decimos donde aparecen.
Qué es un embudo de marketing y por qué tiene forma de embudo
La forma no es un capricho de diseño. Arriba entra mucha gente que apenas te conoce; en cada paso se va una parte, y abajo queda poca gente pero mucho más decidida. Si a tu web llegan 1.000 personas en un mes, quizá 300 lean más de una página, 40 te comparen con otras opciones y 8 te escriban. Esas cifras son un ejemplo para entender la forma, no un promedio ni un caso real: tus proporciones dependen de lo que vendes y de cómo te encuentran.
Lo importante: cada piso del embudo de marketing tiene una pregunta distinta en la cabeza de la persona, y tu página tiene que contestar esa pregunta, no otra.
- Arriba (descubrimiento). La pregunta es «¿qué me pasa y qué opciones hay?». La persona tiene un problema y busca entenderlo. Todavía no está eligiendo proveedor.
- En medio (consideración). La pregunta es «¿cuál de estas opciones me conviene?». Ya entiende el problema y compara: precios, enfoques, casos, quién le da más confianza.
- Abajo (decisión). La pregunta es «¿cómo lo contrato y qué pasa después?». Ya decidió o casi, y lo que necesita es un paso corto y claro.
Verás el mismo esquema con otros nombres: TOFU, MOFU y BOFU (las siglas en inglés de la parte alta, media y baja del embudo), o el viejo modelo AIDA (atención, interés, deseo, acción). Cambian las etiquetas; la idea es la misma. Para una pyme en Colombia, un embudo de marketing de tres pisos basta y se puede revisar en una tarde.
¿Es lo mismo que un embudo de ventas?
Muchas empresas los usan como sinónimos. Si quieres separarlos, la frontera habitual es esta: el embudo de marketing llega hasta que la persona levanta la mano (te escribe, te deja su correo, pide una cotización), y el embudo de ventas empieza ahí, con la conversación, la propuesta y el cierre. Para tu web, lo útil es el embudo de marketing: tu página no firma contratos, pero decide cuánta gente llega a pedir uno.
Nuestro caso: por qué este artículo cambió de tema
Empezamos por nosotros, porque es el ejemplo que mejor conocemos y porque nos equivocamos en el primer piso. Este artículo nació en hepteon.com con otro título y otra palabra clave: «convertir visitas en clientes». Estaba bien escrito y nuestro propio auditor lo dio por bueno. No servía, por tres razones que medimos el 20 de octubre de 2026.
- Nadie lo buscaba. Según Ahrefs (herramienta de pago de estadísticas de búsqueda; Keywords Explorer, Colombia, consultado el 20 de octubre de 2026; son estimaciones), «convertir visitas en clientes» tenía entre 0 y 10 búsquedas al mes en Colombia y 20 en todo el mundo, todas desde España. En nuestro Search Console (la herramienta gratuita de Google que muestra cuántas veces aparece tu web en las búsquedas, las «impresiones», y cuántas personas entran, los «clics»), en tres meses, la página tuvo 98 impresiones, 0 clics y una posición media de 60,1; de las 67 impresiones con país, 65 eran de España y ninguna de Colombia.
- Repetía a sus hermanas. La lista de qué revisar (mensaje claro, una sola acción, prueba social, formularios, velocidad, seguimiento) era la misma que ya teníamos en otro artículo del blog. Una auditoría externa le puso 3 sobre 10 en originalidad: decía lo mismo que las guías que ya posicionaban.
- No era un caso aislado. Nuestro auditor valoró como «optimizado» el contenido de los cinco artículos de esta familia, y en los 30 días anteriores sumaron 25 impresiones y ningún clic entre los cinco. En toda nuestra web, 180 de las 237 páginas auditadas (incluidas 26 páginas de etiquetas y 137 de las versiones en inglés, portugués y francés) no tuvieron ni una impresión en ese periodo.
La lección es del piso de arriba: un texto puede estar bien hecho y no recibir a nadie, porque arriba del embudo lo primero no es la calidad, es que alguien lo esté buscando. Por eso reorientamos la pieza a «embudo de marketing», que según la misma consulta de Ahrefs (son estimaciones) tiene unas 300 búsquedas al mes en Colombia, y la convertimos en lo que no teníamos: una guía de qué pedirle a la visita en cada etapa. Lo que ya cubrían los otros artículos ahora se resume y se enlaza.
Y en el piso de abajo tampoco estamos de ejemplo: de nuestras 237 páginas, solo 4 tienen un formulario donde dejar un dato, y son las portadas de los cuatro idiomas. Hepteon está en pruebas privadas y la única acción que ofrecemos en la portada es apuntarse a la lista de espera; lo contamos porque es exactamente el patrón que encontramos en las webs auditadas.
Lo que vimos en tres webs auditadas
Tomamos la auditoría más reciente de tres webs que tenemos guardadas en nuestros servidores, hechas entre el 6 y el 13 de octubre de 2026. Cada auditoría cubre las primeras 150 páginas de su web (el mapa del sitio de cada una lista entre 285 y 528), así que son 450 páginas y no los sitios enteros. Los resultados son agregados y anónimos: no nombramos a ningún sitio. Dos de ellas son de empresas del mismo grupo que Hepteon. Y con tres webs no se puede hablar de «el mercado»; se puede hablar de lo que vimos.
| Lo que medimos | Resultado | Etapa del embudo |
|---|---|---|
| Páginas con el contenido valorado como «optimizado» por el auditor que recibieron 5 clics o menos desde Google en los 30 días previos | 211 de 212 (99,5 %), en las 2 webs que tenían Search Console conectado | Arriba |
| Artículos cuyo primer párrafo no anuncia un resumen, ni da una cifra del tema, ni retoma las palabras del título | 101 de 361 (28 %) | Arriba |
| Artículos sin ninguna comparación ni tabla con datos | 302 de 361 (84 %) | En medio |
| Páginas con preguntas frecuentes en las que al menos una pregunta no tiene la respuesta escrita en la página | 81 de 196 (41 %) | En medio |
| Páginas con reseñas que Google pueda leer | 0 de 6 páginas donde las medimos (ninguna de las 3 webs tenía una) | En medio |
| Páginas sin ningún formulario para dejar un dato de contacto | 299 de 300 en 2 de las 3 webs; la tercera tenía formulario en todas | Abajo |
| Portadas que tardan más de 2,5 segundos en mostrar su elemento principal en el celular, según PageSpeed (no sabemos si es dato de usuarios reales o de laboratorio) | 1 de 3 (3,8 s) | Abajo |
Leído de arriba abajo, el patrón se parece al nuestro: el contenido existe, pero no lo encuentra nadie; cuando alguien lo encuentra, no le ayuda a comparar; y cuando ya quiere dar el paso, en muchas páginas no hay dónde darlo. Es un embudo de marketing con agujeros en los tres pisos. Vamos piso por piso, con lo que han medido otras empresas en cada uno.
Arriba del embudo: pídele que se quede, no que compre
Quien llega arriba no te conoce y no está buscando proveedor. Si le pones un «Compra ahora» o un formulario de cotización de entrada, lo normal es que se vaya: le estás pidiendo un compromiso para el que todavía no tiene motivos. Lo que sí puedes pedirle es pequeño: que lea, que entienda que sabes de su problema y que se lleve una razón para volver. En la parte alta del embudo de marketing, el éxito se mide en atención, no en dinero.
Qué contenido pide esta etapa
Artículos y guías que respondan dudas reales de tu cliente, con su vocabulario, no con el de tu sector, y sobre temas que la gente de verdad busca. Nuestro caso lo muestra: el texto era correcto y el tema no tenía demanda. Antes de escribir, comprueba que la pregunta existe.
Y la respuesta va arriba. En el 28 % de los artículos de las webs auditadas, el primer párrafo no anunciaba un resumen, ni daba una cifra del tema, ni retomaba las palabras del título. En esta etapa del embudo de marketing eso cuesta caro: quien no encuentra la respuesta en segundos vuelve a Google y entra en el siguiente resultado.
Un caso de fuera ayuda a ver qué tipo de contenido llena este piso. Facturama, una empresa de facturación electrónica de San Luis Potosí (México), trabajó durante un año con la agencia Digitalegy un plan de contenidos pensado por etapas: artículos, infografías, listas de verificación como «cómo generar mi primera factura», guías, libros electrónicos y seminarios en línea, y nutrición de prospectos con una herramienta de automatización para seguir a quien dejaba su dato. Según el caso publicado por la agencia, en ese año consiguieron 12.211 contactos nuevos y pasaron de 228 a 889 ventas mensuales (las cifras de tráfico del caso son de 2021). Lo cuenta la agencia que hizo el trabajo, así que es un caso de éxito, no un promedio; pero ilustra el orden de un embudo de marketing: primero contenido para quien aún no compra, y después seguimiento.
Qué llamada a la acción pide
Una de bajo compromiso, relacionada con lo que la persona acaba de leer: «Lee también…», «Descarga la lista de verificación», «Suscríbete y te avisamos cuando publiquemos la siguiente guía». La regla es que el siguiente paso sea otro contenido tuyo o un correo, no una venta: que pase al piso de en medio sin sentir que la empujan.
Qué métrica mirar
Aquí no se mide en ventas. Se mide en visibilidad: impresiones y clics en Google Search Console, y cuánta de esa gente sigue a una segunda página. Es uno de los datos que más nos llamó la atención en las webs auditadas: en las dos con Search Console conectado, de las 212 páginas cuyo contenido nuestro auditor valoró como «optimizado», 211 recibieron 5 clics o menos en los 30 días anteriores. El mismo patrón que en la nuestra.
Y no toda esa visibilidad se convierte en visitas: según el estudio de SparkToro con datos de la empresa Datos (2024), el 58,5 % de las búsquedas en Google en Estados Unidos y el 59,7 % en la Unión Europea terminaron sin un solo clic en ningún resultado. Esa cifra incluye a quien quedó satisfecho con lo que vio, a quien quedó frustrado y a quien cambió su búsqueda. Es un dato de esos mercados, no de Colombia.
Una de las cosas a las que más peso da First Page Sage, en su estimación propia de los factores de posicionamiento de Google actualizada en 2026, es publicar de forma constante contenido que satisfaga a quien busca (24 %). Es la estimación de una agencia, no un dato que Google publique, y conviene leerla así.
En medio: pídele que te compare y que te deje un dato
Aquí la persona ya sabe qué necesita y tiene tres o cuatro opciones abiertas. Lo que busca es elegir bien. Si tu web solo habla de lo buena que es tu empresa, no le ayudas: le estás pidiendo fe. Lo que funciona es ayudarle a comparar y a ver ejemplos reales. Es el piso del embudo de marketing que más webs dejan vacío.
Qué contenido pide esta etapa
Comparativas honestas entre opciones, tablas con precios orientativos o rangos, casos con el antes y el después, y respuestas a las objeciones típicas. En las webs auditadas, el 84 % de los artículos no tenía ninguna comparación ni una tabla con datos. Es un hueco grande, y es justo el contenido que busca una persona que está eligiendo.
El caso de Habitissimo, una plataforma que pone en contacto a profesionales de reformas con particulares, muestra cuánto pesa este piso. Querían que más profesionales se registraran desde el celular, y en un test A/B (se muestran dos versiones de la página a grupos distintos de visitantes y se compara cuál convierte más) la nueva versión de su página explicaba con claridad qué ganaba el profesional y añadía ejemplos de presupuestos reales y casos de éxito. Según el caso publicado por Think with Google en noviembre de 2018, con una muestra de unos 4.311 usuarios la versión nueva consiguió un 24 % más de conversiones que la original. El test cambió varias cosas a la vez, así que no se puede atribuir el resultado solo a los ejemplos; pero mostrar casos reales en el momento de decidir formaba parte de lo que ganó.
Las preguntas frecuentes también viven aquí, y tienen una trampa: en el 41 % de las páginas con preguntas frecuentes que auditamos había al menos una pregunta sin su respuesta escrita en la página. Una pregunta sin respuesta deja la duda abierta justo cuando la persona decide si confiar en ti.
La confianza también se trabaja aquí
La confianza también se construye fuera de tu web. Cuando alguien le pregunta a un asistente de IA por una marca concreta, las respuestas se apoyan mucho en lo que se dice de ella fuera: en un estudio de Omniscient Digital sobre 240 consultas de marca, publicado en enero de 2026, casi la mitad de las citas (48 %) salían de medios ganados, es decir, de lo que publican otros sobre esa marca. Es un estudio de una agencia, con 240 consultas de marca en cuatro sectores (software para empresas, productos de consumo, servicios profesionales y finanzas); el estudio no indica en qué países ni idiomas se hicieron.
Dentro de la web, lo que vimos fue poco: solo en 6 de las 450 páginas había reseñas o marcado de opiniones, y en ninguna era válido para Google (el código invisible que permite mostrar estrellas). Si tienes reseñas reales, ponlas a la vista en las páginas donde la gente compara, con nombre y contexto. Ojo: Google no suele mostrar estrellas en sus resultados para las reseñas que una empresa publica sobre sí misma, así que su valor está en convencer a quien ya te visita.
Qué llamada a la acción pide
Una que pida un dato a cambio de algo útil: «Recibe la comparativa en PDF», «Pide la lista de precios por correo», «Escríbenos por WhatsApp y te decimos qué opción te conviene». Ese dato es lo que separa a una visita anónima de un contacto al que puedes volver a escribir.
Qué métrica mirar
Contactos generados por estas páginas: correos dejados, mensajes de WhatsApp iniciados desde la web, descargas. En Google Analytics 4 eso se configura como eventos clave, que es como Google llama a las acciones especialmente importantes para tu negocio. Si no los tienes configurados, este piso del embudo de marketing es invisible para ti: no sabrás si funciona ni qué página aporta más.
Abajo del embudo: pídele una sola cosa, y que cueste poco
Quien llega aquí ya decidió o casi, y lo único que necesita es saber cómo dar el paso y qué pasa después. Cada duda o cada paso de más en este punto del embudo de marketing es una razón para volver atrás y elegir a otro.
Qué contenido pide esta etapa
Páginas de servicio o de producto que digan, sin rodeos, qué incluye, cuánto cuesta o cómo se calcula el precio, cuánto tarda, dónde estás y cómo se empieza. Si tu precio depende del caso, explica de qué depende: un rango con sus condiciones vende más que un «cotiza sin compromiso» suelto.
Qué llamada a la acción pide
Una sola, visible y fácil. Y aquí está el dato que más nos preocupó en el piso de abajo: en dos de las tres webs auditadas, 299 de sus 300 páginas no tenían ningún formulario donde dejar un correo o un teléfono. Qué tenían en su lugar no lo medimos: puede haber un botón de WhatsApp, un teléfono o una página de contacto. La tercera web sí tenía formulario en todas sus páginas. Un formulario no es la única puerta (un botón de WhatsApp o un teléfono que se pueda tocar desde el celular también lo son, y nuestro auditor no los cuenta como formulario), pero la regla es la misma: quien está abajo del embudo de marketing tiene que poder actuar sin buscar.
Dos casos de empresas españolas muestran qué pasa cuando se simplifica el paso final. En el mismo test de Habitissimo, el registro se partió en dos fases: primero solo los datos de contacto y el perfil completo después; además se hizo más visible la opción de pedir que un asesor te llame, y los clics en esa opción subieron un 444 %. Y la aerolínea Air Europa, que hizo unos 500 tests A/B durante 2025, mejoró su formulario de reserva (menos pasos) y su resumen del vuelo (equipaje y tarifa a la vista): según el caso publicado por Wingify, su proveedor de pruebas A/B, en enero de 2026, el paso del resumen al formulario de pasajeros convirtió un 9 % más y el propio formulario un 5 % más. Uno lo publica Think with Google y el otro el proveedor de pruebas de la aerolínea; ninguno es un estudio independiente, y ambos son casos que salieron bien.
Cómo debe ser ese formulario, cuántos campos pedir y qué otros frenos espantan a quien ya está decidido lo tratamos en detalle en los 8 errores que impiden convertir visitas en clientes. No lo repetimos aquí.
La velocidad pesa más en este piso
Una de las tres portadas que medimos tardaba 3,8 segundos en mostrar su elemento principal en el celular, según PageSpeed (no sabemos si es dato de usuarios reales o de laboratorio). La guía de Core Web Vitals de Google pide 2,5 segundos o menos y explica cómo medirlo, y su documentación sobre la experiencia en la página dice que estas métricas las usan sus sistemas de posicionamiento.
Que la velocidad se nota en las ventas lo muestra un caso de Japón: Rakuten 24, una tienda del grupo Rakuten, hizo durante un mes un test A/B en el que la única diferencia entre dos páginas de destino era la optimización de esas métricas. Según el caso publicado en web.dev (actualizado en 2022), la versión optimizada tuvo un 33,13 % más de tasa de conversión y un 53,37 % más de ingresos por visitante. Es una tienda de otro mercado, no una pyme colombiana, pero el mecanismo vale en cualquier embudo de marketing: quien ya quiere comprar tiene a la competencia a un clic de distancia.
Qué métrica mirar
Aquí sí: contactos o ventas por cada 100 visitas a la página, es decir, la tasa de conversión de esa página. Qué cifra es razonable depende mucho de lo que vendas; lo explicamos con números en qué es una buena tasa de conversión. Mide cada página de decisión por separado.
El embudo de marketing en una tabla: qué pedirle a cada visita
Si te quedas con una sola cosa de esta guía, que sea esta tabla.
| Etapa | Lo que piensa la persona | Qué contenido le das | Qué le pides | Qué mides |
|---|---|---|---|---|
| Arriba | «¿Qué me pasa y qué opciones hay?» | Artículos y guías sobre dudas que la gente busca de verdad, con la respuesta al principio | Que lea otro contenido o deje su correo para recibir más | Impresiones y clics en Search Console; visitas que pasan a una segunda página |
| En medio | «¿Cuál opción me conviene?» | Comparativas, tablas con precios o rangos, casos y ejemplos reales, preguntas frecuentes respondidas, opiniones | Un dato de contacto a cambio de algo útil (comparativa, lista de precios, conversación por WhatsApp) | Eventos clave en GA4: correos, mensajes iniciados, descargas |
| Abajo | «¿Cómo lo contrato y qué pasa después?» | Páginas de servicio o producto con qué incluye, precio o cómo se calcula, plazos y siguiente paso | Una sola acción, con lo mínimo para empezar: cita, cotización, compra o WhatsApp | Tasa de conversión de cada página de decisión, y su velocidad en el celular |
Fíjate en la columna «Qué le pides»: de arriba abajo, el compromiso crece. Un embudo de marketing bien ordenado nunca pide en un piso lo que corresponde al siguiente.
Cómo ordenar tu web por etapas en una tarde
No necesitas un software para empezar. Necesitas una hoja de cálculo, el mapa de tu web y un par de horas sin interrupciones.
- Haz la lista de tus páginas. Si usas WordPress, tu mapa del sitio suele estar en
tudominio.com/sitemap.xmlo en/sitemap_index.xml. Copia las direcciones a una hoja de cálculo. - Ponle una etapa a cada página: arriba, en medio o abajo, según la pregunta que responde, no según lo que tú quisieras que hiciera.
- Escribe al lado qué le pide hoy esa página a la visita. Si un artículo de arriba termina con «Cotiza ya», márcalo: está pidiendo lo de abajo. Si una página de servicio termina sin ningún botón, márcala también.
- Comprueba la demanda de las páginas de arriba. En Search Console, mira cuántas impresiones tiene cada una; si un artículo lleva meses sin impresiones, puede que el tema no lo busque nadie, como nos pasó a nosotros.
- Cuenta cuántas páginas tienes en cada piso y busca los pisos vacíos. En las webs auditadas se repitieron tres agujeros: casi nadie llegaba desde Google, casi no había comparativas y casi no había formularios.
- Revisa que cada página lleve al piso siguiente. Cada artículo de arriba debería enlazar a una comparativa o caso de en medio, y cada página de en medio a la página de servicio correspondiente. Si una página no lleva a ninguna parte, es un callejón.
- Mira el recorrido real en Google Analytics. La exploración de embudos de conversión de GA4 te deja definir los pasos (por ejemplo: leyó un artículo, vio una página de servicio, envió el formulario) y ver cuánta gente llega a cada uno.
Con eso tendrás un mapa de tu embudo de marketing hecho con tu propia web, y una lista de lo que falta en cada piso. Empieza por el piso con el agujero más grande.
Si tu problema no es el embudo, sino otra cosa
Ordenar la web por etapas no arregla todo. Dos situaciones en las que conviene mirar antes otra cosa, y que ya tratamos en otros artículos:
- Si casi no te entra nadie, el problema está antes del embudo: es de visibilidad. Lo explicamos, con los tres números que lo diagnostican, en por qué tu web no vende.
- Si te entra gente pero no escribe nadie, revisa primero si es la gente correcta o gente de paso; está en tengo visitas pero no vendo.
Cuánto tarda en notarse un embudo bien ordenado
Depende del piso. Los cambios de abajo (un botón visible, un formulario donde no había, un paso menos) actúan sobre gente que ya llega, así que suelen ser los primeros en notarse: el test de Rakuten 24 midió su efecto en un mes. Los de en medio necesitan que esas páginas empiecen a recibir visitas desde tus artículos. Y los de arriba son los más lentos, porque dependen de que Google te encuentre y te posicione; el caso de Facturama habla de un año de trabajo, y lo contamos con plazos realistas en cuánto tarda el SEO en dar resultados.
Por eso el orden práctico suele ser el contrario al del embudo de marketing: primero arreglas abajo, donde la gente ya está; después llenas el medio; y en paralelo, sin descanso, vas construyendo arriba.
Preguntas frecuentes sobre el embudo de marketing
¿Cuántas etapas tiene un embudo?
No hay un número oficial. Lo más común es dividirlo en tres (descubrimiento, consideración y decisión) o en cuatro con el modelo AIDA (atención, interés, deseo y acción). Para una web pequeña, tres etapas son suficientes: más divisiones complican la revisión sin cambiar lo que tienes que hacer en cada página.
Mi web solo tiene páginas de servicio, ¿por dónde empiezo?
Por el piso de en medio. Ya tienes el de abajo; lo que te falta es algo que ayude a decidir: una comparativa entre tus opciones, una página de preguntas frecuentes bien respondidas, dos o tres casos reales. Después, poco a poco, artículos que respondan las dudas de quien todavía no sabe que te necesita.
¿Dónde encaja WhatsApp en el embudo?
En los dos pisos de abajo. En medio funciona como una forma de bajo compromiso de hacer una pregunta antes de decidir; abajo, como la vía más rápida para cerrar una cita o un pedido. Lo que no conviene es usarlo arriba como llamada a la acción principal: quien todavía está entendiendo su problema no suele querer hablar con nadie.
¿Los asistentes de inteligencia artificial cambian el embudo?
Cambian por dónde puede entrar la gente, no la lógica. Una persona que ya resolvió sus dudas preguntándole a un asistente de IA puede llegar a tu web directamente al piso de en medio o al de abajo. Eso hace más importante tener contenido que se pueda citar (respuestas claras, comparativas con datos) y páginas de decisión que no fallen.
¿Sirven los casos de otros países para mi negocio en Colombia?
Sirven para entender el mecanismo, no para copiar la cifra. Que Habitissimo ganara un 24 % o Rakuten 24 un 33 % dice que esos cambios pueden mover la conversión, no cuánto la moverán en tu web. La única cifra que vale para ti es la tuya: mide antes, cambia una cosa y vuelve a medir.
El embudo se cuida, no se instala
La web cambia, la competencia cambia y lo que la gente busca también. Una página de servicio que hoy convierte deja de hacerlo cuando un competidor publica precios y tú no; un artículo puede estar bien escrito y no recibir a nadie, como nos pasó con la primera versión de este. Por eso tu embudo de marketing no se hace una vez: se revisa piso por piso, como parte de administrar un sitio web.
Ese trabajo constante es el que hace Hepteon con agentes de inteligencia artificial que se reparten el oficio: auditar la web, definir la estrategia, escribir, publicar, vigilar lo técnico y medir resultados. Puedes ver el detalle en cómo funciona Hepteon. Y si quieres saber en qué piso se te escapa más gente hoy, haz la auditoría gratis de tu sitio: la hace el mismo auditor con el que medimos los datos de esta guía.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial y revisado por el equipo de Hepteon.
